El otoño es la mejor época del año para empezar a hacer zumos en casa. Las manzanas y las peras están en su mejor momento de precio y sabor, la remolacha y las zanahorias abundan en el mercado y un trozo de jengibre fresco cuesta muy poco. Si tu frutero se llena más rápido de lo que lo vacías, estas recetas de zumo de otoño convierten los productos de temporada en bebidas vivas, reconfortantes y fáciles de tomar.

A continuación encontrarás seis recetas, algunos consejos para elegir fruta y verdura y unas notas sinceras sobre cómo encaja el zumo en una dieta equilibrada. Todas las recetas funcionan en un extractor lento (prensado en frío) y la mayoría son ideales para un extractor de fruta entera que acepta manzanas sin cortarlas.

Por qué los productos de otoño son perfectos para zumo

Las manzanas de final de temporada son firmes y jugosas, lo que las convierte en la base ideal. Son lo bastante dulces para equilibrar ingredientes más terrosos como la remolacha y el apio, y ayudan a empujar la fruta más blanda por el extractor. Las peras aportan un sabor suave y meloso y una textura algo más espesa. Las hortalizas de raíz dan color y profundidad, y el jengibre añade ese punto de calor que apetece cuando refresca por la tarde.

Comprar de temporada también ayuda a ahorrar. Una bolsa de manzanas del mercado en octubre suele salir mucho más barata por vaso que un zumo fresco comprado, y sabes exactamente lo que lleva.

Cómo elegir y preparar la fruta y la verdura

  • Manzanas: las manzanas crujientes como Braeburn, Gala, Jazz o Fuji dan mucho zumo. Las muy blandas o harinosas se convierten en puré más que en zumo, así que mejor resérvalas para un crumble.
  • Peras: elige peras en su punto y todavía firmes. Las muy maduras están deliciosas, pero espesan el zumo.
  • Remolacha: usa remolacha cruda, no la cocida envasada al vacío. Frótala bien, quita la raíz y las hojas y ponte un delantal, porque mancha.
  • Zanahorias: si están bien frotadas, no hace falta pelarlas. Solo corta los extremos.
  • Jengibre: un trozo del tamaño de un pulgar basta para dos vasos. Si es jengibre tierno, puedes dejarle la piel.
  • Cítricos: pela los limones y las naranjas antes de exprimirlos. La cáscara y la parte blanca amargan el zumo.

Lava todo con agua fría antes de empezar. Si tu extractor tiene una boca de entrada grande, puedes ahorrarte casi todo el corte, aunque partir por la mitad la remolacha y las manzanas muy grandes ayuda a que entren de forma más uniforme.

Seis recetas de zumo de otoño

Cada receta da para unos dos vasos pequeños. El rendimiento siempre varía según el tamaño y la jugosidad de los ingredientes, así que toma las cantidades como punto de partida y ajústalas a tu gusto.

1. Clásico de manzana y jengibre

El zumo de otoño más sencillo y un buen punto de partida.

  • 4 manzanas
  • Un trozo de jengibre fresco del tamaño de un pulgar
  • Medio limón pelado

Introduce el jengibre entre dos manzanas para que se prense por completo. Si te gusta más picante, añade algo más de jengibre la próxima vez.

2. Pera, manzana y limón

Suave, ligeramente dulce y muy fácil de beber.

  • 2 peras firmes
  • 2 manzanas
  • Medio limón pelado

El limón evita que el zumo se oscurezca tan rápido y realza el sabor de la pera. Unas hojas de menta junto a la última manzana le dan un toque fresco.

3. Zumo rubí de remolacha, manzana y zanahoria

Un zumo rojo intenso con un dulzor terroso.

  • 1 remolacha cruda pequeña
  • 2 manzanas
  • 2 zanahorias
  • Un trocito de jengibre (opcional)

La remolacha tiene un sabor fuerte, así que empieza con una pequeña. Exprímela en mitad de la tanda, entre manzanas y zanahorias: así todo pasa mejor y el sabor queda equilibrado. Aclara las piezas del extractor justo después, porque la remolacha puede teñir el plástico si se seca.

4. Moras y manzana

El sabor de un crumble de moras, en un vaso.

  • Un buen puñado de moras (frescas o descongeladas)
  • 3 manzanas

Las bayas blandas dan poco zumo por sí solas, así que combínalas siempre con manzanas. Añade primero las moras y después las manzanas para empujar el resto del zumo. Si las recoges tú mismo, lávalas bien y revisa que no tengan pequeños insectos.

5. Pera, apio y pepino

Un zumo verde ligero que no sabe demasiado a hierba.

  • 2 peras
  • 2 tallos de apio
  • Medio pepino
  • Un chorrito de lima o limón

La pera suaviza el toque salado del apio. Corta el apio en trozos cortos para que las fibras no se enrollen en el sinfín.

6. Manzana y pera especiadas

Nuestro favorito para una mañana fresca de fin de semana.

  • 3 manzanas
  • 1 pera
  • Un trocito de jengibre
  • Una pizca de canela molida

Exprime la fruta y el jengibre y después mezcla la canela en la jarra, en lugar de pasarla por el extractor. Para una bebida caliente, calienta el zumo a fuego suave en un cazo hasta que humee, sin que llegue a hervir.

Cómo sacar el máximo partido a tu extractor

  • Alterna ingredientes duros y blandos. Las manzanas firmes y las zanahorias ayudan a empujar la fruta blanda y las hojas.
  • No te pases con la verdura fibrosa. El apio y el jengibre funcionan mejor en trozos pequeños.
  • Usa ingredientes fríos. La fruta recién sacada de la nevera da un zumo listo para tomar.
  • Aclara enseguida. Un aclarado rápido antes de que la pulpa se seque facilita mucho la limpieza. Nuestra guía sobre cómo limpiar bien un extractor lento lo explica con detalle.
  • Aprovecha la pulpa. La pulpa de manzana y zanahoria queda muy bien en magdalenas, barritas de avena y sopas. Aquí tienes nueve formas de aprovechar la pulpa.

Un extractor pensado para la fruta de otoño

Un extractor de fruta entera ahorra mucho tiempo en otoño, cuando casi todo lo que exprimes son manzanas y peras. El Fridja f2500 Self Feeding Whole Fruit Juicer es un Which? Best Buy con una boca de 135 mm: echas las manzanas enteras, cierras la tapa y se alimenta solo mientras desayunas. Prensa despacio, a unas 50 rpm, funciona en silencio y está diseñado con pocas piezas que limpiar. También prepara leches vegetales y sorbetes de fruta, algo muy práctico cuando termina la temporada de manzanas.

Puedes ver toda nuestra gama de extractores o leer nuestra guía para elegir el mejor extractor de zumo.

¿Cuánto dura el zumo fresco?

El zumo fresco está mejor el mismo día. Guarda lo que sobre en una botella o un tarro de cristal bien cerrado, lleno hasta arriba para limitar el contacto con el aire, y mantenlo en la nevera. Para el zumo preparado con el f2500, Fridja indica hasta 72 horas en un recipiente hermético en la nevera, aunque el color y el sabor cambian poco a poco. Un poco de limón ayuda a que los zumos de manzana y pera mantengan mejor aspecto. El zumo también se congela muy bien en cubiteras, perfecto para añadirlo después a tus batidos.

El zumo en una dieta equilibrada

El zumo fresco es una forma sabrosa de tomar más fruta y verdura, pero no sustituye a comerlas enteras. El servicio de salud británico (NHS) recomienda limitar los zumos de fruta, los zumos de verdura y los batidos a un total de 150 ml al día. Al exprimir se liberan los azúcares naturales de la fruta, así que es mejor tomar el zumo con una comida que ir bebiéndolo a lo largo del día.

Un buen hábito es dar más protagonismo a la verdura. Recetas como la de remolacha y zanahoria o la de pera y apio llevan menos fruta, y puedes alargar un vaso pequeño con agua con gas. El zumo no desintoxica el cuerpo, pero dentro de una dieta variada es una forma agradable de disfrutar los productos de temporada.

Hazlo parte de tu semana

Los zumos de otoño funcionan mejor cuando son sencillos. Compra una bolsa de manzanas, unas peras y algunas hortalizas de raíz el fin de semana, guarda jengibre en el congelador y tendrás todo lo necesario para varias mañanas. Si quieres un plan que seguir, nuestra rutina semanal de zumos explica la compra, la preparación y la conservación para un hogar con poco tiempo.


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