La mayoría lavamos la ropa por costumbre más que por necesidad. Un jersey que se ha llevado una tarde acaba en el cesto, los vaqueros se lavan después de cada uso y puede que un abrigo no se limpie nunca. Lavar con menos frecuencia ahorra tiempo, agua y energía, y cuida más los tejidos. No se trata de dejar de lavar, sino de lavar cuando una prenda realmente lo necesita y refrescarla entre medias.

Esta guía explica, prenda por prenda, cada cuánto hay que lavar la ropa, junto con formas sencillas de mantenerla fresca entre lavados.

Por qué lavar menos beneficia a su ropa

Cada lavado somete el tejido al agua, al detergente, a la fricción y, a menudo, al calor. Con el tiempo, los colores se apagan, las fibras se aflojan, la lana encoge y los elásticos se dan de sí. El algodón empieza a verse cansado, el punto hace bolitas y el denim oscuro pierde intensidad.

Muchas prendas no necesitan un lavado completo después de un solo uso. Si una prenda no está visiblemente sucia y no huele, suele bastar con airearla, limpiar una mancha concreta o darle un poco de vapor.

Guía rápida: cada cuánto lavar la ropa

Use esta lista como punto de partida. Revise siempre primero la etiqueta de cuidado y adáptela a cómo usa cada prenda: un jersey que se lleva sobre una camisa en una oficina fresca no tiene nada que ver con uno que se ha llevado en una caminata larga. Nuestra guía de símbolos de lavado explica qué significa cada etiqueta.

  • Ropa interior, calcetines, ropa deportiva: después de cada uso.
  • Camisetas, camisetas interiores y camisas en contacto con la piel: normalmente después de cada uso, o de dos si se han llevado poco tiempo.
  • Vaqueros: después de varios usos, o cuando se vean sucios o empiecen a oler.
  • Jerséis y chaquetas de punto: después de varios usos si se llevan sobre otra prenda.
  • Pantalones y faldas: después de unos cuantos usos.
  • Abrigos y chaquetas: unas pocas veces por temporada como mucho, limpiando manchas puntuales entre medias.
  • Pijamas: después de unas cuantas noches.

¿Cada cuánto hay que lavar los vaqueros?

El denim es resistente, pero se destiñe y pierde la forma si se lava a menudo, sobre todo el denim oscuro y el denim crudo. Para la mayoría de la gente, lavar los vaqueros después de varios usos es más que suficiente, salvo que tengan barro, manchas o mal olor.

Cuando los lave, deles la vuelta, use un lavado en frío y evite la secadora si puede. Entre lavados, cuélguelos para que se aireen en lugar de dejarlos en el suelo, y trate las manchas pequeñas con un paño húmedo.

El vapor es una buena forma de relajar las arrugas de las rodillas y el asiento y refrescar el tejido. Nuestra guía sobre si se puede vaporizar el denim explica cómo hacerlo con seguridad.

¿Cada cuánto hay que lavar los jerséis?

El punto es el mejor ejemplo de por qué conviene lavar menos. La lana y el cachemir resisten los olores de forma natural y pueden deformarse o encoger si se lavan demasiado a menudo o con agua demasiado caliente. Si lleva un jersey sobre una camisa o una camiseta, suele aguantar fresco varios usos.

Algunos consejos para mantener el punto fresco:

  • Airéelo después de usarlo. Extiéndalo en plano o sobre el respaldo de una silla unas horas antes de guardarlo.
  • Dóblelo, no lo cuelgue. Las perchas estiran los hombros y dejan marcas en el punto grueso.
  • Lávelo con cuidado cuando haga falta. Use un programa para lana o delicados, o lávelo a mano en agua fría con detergente para lana, y séquelo en plano.
  • Quite las bolitas a tiempo. La fricción provoca bolitas, sobre todo bajo los brazos. Una afeitadora de tejidos Fridja f40 elimina con suavidad las bolitas y la pelusa superficial, para que el punto parezca nuevo durante más tiempo.

El vapor también puede relajar las arrugas y refrescar la lana entre lavados. Explicamos por qué en ¿son mejores los vaporizadores que la plancha para el punto?

¿Cada cuánto hay que lavar los abrigos?

Los abrigos se llevan sobre otras prendas y apenas tocan la piel, así que necesitan limpiarse mucho menos que la mayoría de la ropa. En muchos casos basta con una o dos veces por temporada, y algunos abrigos de lana es mejor llevarlos a limpiar a un profesional.

Siga siempre la etiqueta de cuidado, ya que algunos abrigos solo admiten limpieza en seco. Entre limpiezas:

  • Cepille con regularidad los abrigos de lana con un cepillo para ropa para quitar el polvo y la pelusa.
  • Limpie las manchas de puños y cuello con un paño húmedo y un poco de detergente suave.
  • Cuélguelos en una percha ancha y con forma para que los hombros mantengan su silueta.
  • Deje que un abrigo húmedo se seque de forma natural a temperatura ambiente antes de guardarlo.

Nuestra guía completa sobre cómo cuidar un abrigo de invierno trata con más detalle la lana, el plumón y la piel sintética.

Cómo refrescar la ropa entre lavados

Refrescar la ropa entre usos es lo que hace realista lavar con menos frecuencia. Unos cuantos hábitos cubren la mayoría de las situaciones.

Airear

Cuelgue la ropa en un sitio bien ventilado, a ser posible junto a una ventana abierta, en lugar de volver a meterla directamente en un armario lleno. Unas horas de aire eliminan una cantidad sorprendente de olores del día a día.

Limpiar manchas puntuales

Las manchas pequeñas rara vez necesitan un lavado completo. Dé toques con un paño limpio y húmedo, trabaje desde el borde de la mancha hacia dentro y pruebe cualquier producto antes en una zona que no se vea.

Vaporizar

Un vaporizador de ropa relaja las arrugas y refresca el tejido mientras la prenda está colgada. Es más suave que la plancha, sirve para muchos tejidos que no deben plancharse en plano y solo lleva unos minutos. Nuestra guía qué tejidos se pueden vaporizar es un buen punto de partida.

Para abrigos, pantalones y un burro de ropa completo, el vaporizador de ropa Fridja f1200 Pro usa 2200 W de potencia para ofrecer vapor continuo, lo bastante potente para abrigos y cortinas y lo bastante suave para trajes y vestidos. Su depósito de 3 litros da hasta 100 minutos de vapor, así que puede repasar un burro entero de una vez, y el accesorio cepillo para tejidos ayuda a quitar pelusa y pelos de los abrigos mientras vaporiza. También es útil para refrescar entre limpiezas las prendas que solo admiten limpieza en seco. Si prefiere un acabado más nítido, como planchado, el vaporizador de ropa portátil f20 Pro con succión atrae el tejido hacia una placa a 160°C, se calienta en unos 30 segundos y pesa menos de un kilo. Puede compararlos todos en nuestra colección de vaporizadores.

Cuándo hay que lavar siempre

Lavar menos es sensato, pero algunas situaciones requieren un lavado completo enseguida:

  • Suciedad visible, marcas de sudor o manchas de comida que no salen con una limpieza puntual.
  • Ropa usada para hacer deporte o trabajos físicos.
  • Cualquier prenda que siga oliendo después de airearla.
  • Ropa que se ha llevado mientras alguien de la casa estaba enfermo.
  • Antes de guardar la ropa de temporada, porque las manchas y la grasa de la piel atraen a las polillas.

Una rutina semanal sencilla

Pruébela durante unas semanas. Al quitarse cada prenda, decida si va a la lavadora, vuelve al armario o pasa a un tendedero para airearse. El fin de semana, vaporice lo que esté arrugado, limpie las manchas puntuales y revise rápidamente si el punto tiene bolitas. Lo más probable es que su montón de ropa sucia se reduzca y que sus prendas favoritas se vean bien durante más tiempo.


Garment Care